De su experiencia en este lugar destaca un aprendizaje: “no se puede entender un conflicto de estas características sólo por lo que nos llega a través de los medios de comunicación. Hay que desplazarse al lugar, y convivir con la población para comprender en profundidad el problema y sus consecuencias”.
Detrás de esta investigación, hay un objetivo claro y un reto apasionante: conseguir vías de comunicación innovadoras entre comunidades que, por diversos motivos (culturales, religiosos, ideológicos, afectivos, estructurales, económicos…), han estado no solo incomunicadas entre sí, sino incluso enfrentadas y cerradas al diálogo durante años. Superar las barreras estructurales, afectivas y psicológicas mediante el uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales. En definitiva, estudiar nuevas vías de diálogo y comunicación entre la población palestino-israelí como alternativa a la violencia del conflicto.






